Rodillo del tramo de retorno: sostiene la correa vacía en su regreso y convive con el material que quedó adherido al lado sucio. Liso, anillado o en V según cuánta acumulación tolere la línea entre limpiezas.
Un retorno liso basta con material limpio. Cuando el lado sucio arrastra, el anillado o la configuración en V evitan la acumulación que termina desalineando la correa.
Manto de acero al carbono para líneas con material seco y buen desempeño de los raspadores.
Anillos de goma que despegan el material pegado al lado sucio y protegen el manto.
Dos rodillos montados en ángulo que corrigen la desviación de la correa en el retorno.
Largo entre apoyos, diámetro y tipo de montaje del retorno instalado.
Peso de correa vacía, velocidad y nivel de arrastre para definir configuración y sello.
Mecanizado, montaje de anillos cuando corresponde y control dimensional por lote.
Con el plano o levantamiento dimensional definimos la solución, configuración, plazo y valor referencial.